Federación de Enseñanza de CCOO | 8 marzo 2026.

El Estado de Israel deniega el permiso de entrada a Cisjordania a las delegaciones sindicales de Construcción y Madera y de Enseñanza

    CCOO denuncia esta nueva muestra de autoritarismo y bloqueo total a cualquier movimiento solidario con el pueblo palestino y, del mismo modo, los últimos anuncios del Estado de Israel sobre la puesta en marcha de la anexión de Cisjordania con una ley para registrar como propias tierras que son palestinas, ante, una vez más, la inacción de la comunidad internacional y el acoso al pueblo palestino.

    17/02/2026.
    Delegación de la Internacional de la Educación (IE) [Foto de Dave Edwards]

    Delegación de la Internacional de la Educación (IE) [Foto de Dave Edwards]

    En las últimas semanas, las autoridades israelíes han impedido la entrada a Cisjordania a dos delegaciones de alto nivel de líderes sindicales de todo en el mundo. CCOO participaba en ambas delegaciones desde CCOO del Hábitat, representada por su secretario general, Daniel Barragán, y desde la Federación de Enseñanza de CCOO, con Antonio J. Sánchez, responsable de la secretaría de política internacional. Encabezaban estas delegaciones los secretarios generales de dos federaciones sindicales internacionales, Ambet Yuson, de la Internacional de trabajadores/as de la Construcción y la Madera (ICM) y David Edwards, de la Internacional de la Educación (IE) a quienes se puede escuchar en esta entrevista con Labour Start. Las delegaciones fueron devueltas a Jordania.

    Una vez más, estamos ante un ejercicio de presión y acoso con demostraciones de fuerza totalmente innecesarias para provocar el miedo y la coerción: los miembros de estas delegaciones fueron sometidos a interrogatorios, confiscación de pasaportes, revisión de teléfonos móviles y redes sociales, esperas de hasta diez horas con intentos constantes de intimidación, y participación en este proceso de militares fuertemente armados, perros, etc… mecanismos que el Estado de Israel siempre ha empleado en los puntos fronterizos, controles militares, llegadas a través del aeropuerto de Ben Gurión e incluso, en las instalaciones del aeropuerto de Madrid Barajas por parte de miembros de la seguridad israelí a delegados y delegadas españoles, cooperantes y activistas a lo largo de las últimas décadas y que desde Comisiones Obreras siempre hemos denunciado.

    El Estado de Israel, además, ha incrementado su violencia contra el movimiento sindical palestino con ataques extremos a las sedes del sindicato palestino, Palestinian General Federation of Trade Unions (PGFTU), central afiliada a la Confederación Sindical Internacional (CSI) en distintas ciudades de Cisjordania, con el asalto a las oficinas y la toma de rehenes. En Nablus, los asaltantes registraron las instalaciones y confiscaron además archivos del sindicato cuando ya se había anunciado el alto el fuego, demostrando que Israel no quiere la paz sino ampliar su ocupación sobre Palestina, impedir su reconstrucción y la existencia de un Estado palestino, así como seguir ignorando las resoluciones de Naciones Unidas.

    El ejercicio de aislamiento de la clase trabajadora palestina es total. Shaher Saed, secretario general de la Federación General de Sindicatos de Palestina (PGFTU) declaró que “negar la entrada a la representación internacional de los trabajadores y trabajadoras confirma una realidad más amplia: la exclusión se está incorporando al proceso incluso antes de que comience la reconstrucción. Esto refleja la política deliberada de la ocupación de aislar a las trabajadoras y trabajadores palestinos y bloquear su participación en el movimiento sindical internacional”.

    A pesar de ello, la solidaridad con el pueblo palestino, y en concreto, la solidaridad demostrada por el sindicalismo internacional y por Comisiones Obreras a lo largo de estos años, no ha cejado, ni en el terreno, ni en su denuncia pública antes las instituciones internacionales, europeas y españolas de aquello que seguimos considerando un genocidio y un falso alto el fuego en Gaza donde se han seguido produciendo asesinatos todos los días desde su anuncio.

    El acoso a cooperantes, activistas y sindicalistas que tratan de entrar en Cisjordania no es un simple trámite burocrático: es un ataque directo a nuestra labor sindical y humanitaria, un intento de silenciar la solidaridad internacional con el derecho a la educación del pueblo palestino. Es, en palabras de quienes recibieron a estas delegaciones, “una expresión del terrorismo de ocupación como herramienta para aislar a la población”.

    Ambas delegaciones, tras ser impedida su entrada, se reunieron en la sede de la regional árabe de la Confederación Sindical Internacional, Arab Trade Union Confederation (ATUC), en la ciudad jordana de Ammán y mantuvieron reuniones con la ministra de Trabajo palestina, Enas Dahadha y miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en territorios ocupados, a través de una video conferencia.

    CCOO continuará ofreciendo su apoyo a los y a las sindicalistas palestinas como ha venido haciendo a lo largo de su historia y contribuyendo al movimiento de solidaridad con el pueblo palestino, denunciando el genocidio y las acciones fascistas que el Estado de Israel continúa ejerciendo de manera impune.

    Nuestra solidaridad es imprescindible: debemos amplificar sus voces y exigir a la comunidad internacional medidas efectivas que garanticen sus derechos y así reafirmamos el compromiso de Comisiones Obreras con nuestras confederaciones y federaciones hermanas en Palestina en su lucha por la justicia, la dignidad y la paz.