CCOO defiende una formación profesional dual con inserción de calidad en el empleo

    La formación profesional dual - la que se realiza a través del contrato de formación y los programas del sistema educativo que cumplen determinadas condiciones debe ser negociada entre los ministerios de Educación y de Empleo y los sindicatos y las organizaciones empresariales. Para CCOO, el objetivo es formar e insertar.

    13/10/2017.

    Los datos del desempleo en nuestro país son escandalosos (lo acaba de recordar la OCDE), afecta especialmente a las y los jóvenes menores de 24 años que no continúan estudios, un 29% de los cuáles tiene formación de enseñanza obligatoria o menos. Entre los 25 y los 30 años el porcentaje aumenta al 33%. La Unión Europea dice que la formación dual es una buena solución para cualificar y facilitar su inserción.

    Por ello, hace unos días la Comisión Europea presentó una propuesta de recomendación para mejorar la calidad de los programas de formación dual, señalando como primera condición una regulación ‘de calidad’. Precisamente lo que hace falta en España. “Aquí la normativa que regula la formación dual es muy deficitaria, y desde luego no garantiza la formación de las y los jóvenes que más la necesitan”, según Gema Torres, de la Secretaría de Empleo y Cualificación Profesional.

    El RD 1529/2012 por el que se desarrolla el contrato para la formación y el aprendizaje y se establecen las bases de la formación profesional dual, define como formación dual la que se realiza a través del contrato de formación y los programas del sistema educativo que cumplen determinadas condiciones. Según se acceda de una u otra forma las y los jóvenes tienen distintas garantías y derechos en relación a su formación y a la protección y reconocimiento mientras están en la empresa.

    El contrato para la formación se había modificado con la reforma laboral del 2012[1], con el mismo argumento de facilitar la inserción de los jóvenes. Así se incrementó la edad hasta los 30 años, su duración hasta los 3 años, se reguló la posibilidad de realizar contratos sucesivos en la misma empresa para ocupaciones distintas, es decir, un joven de 16 años inicia un contrato para la ocupación de ayudante de cocina, cuando finaliza se le puede hacer otro en barra y luego otro en sala… (en el límite podría estar hasta los 30 años en la misma empresa con sucesivos contratos de formación…), etc..

    La información publicada por los Ministerios de Educación y de Empleo es demoledora en cuanto a los resultados de la formación dual en nuestro país. Después de la reforma del 2012 disminuyen los contratos a los menores de 24 años y suben significativamente lo que se realizan a personas con estudios superiores. Las ocupaciones destino de los contratos (y por tanto en lo que se forman las personas contratadas bajo esta modalidad) son principalmente seis: dependientes en tiendas y almacenes, restauración, peones en todos los sectores, personal de limpieza….Y, por último, entre los años 2012 y 2015 sólo el 2% de los contratos se convertían en indefinidos, porcentaje que subió en el 2016 al 23% (de un total de 46.380 contratos), siendo el 63% de ellos a mayores de 24 años.

    En el sistema educativo el 72% de las y los jóvenes que participan en programas de formación dual están realizando ciclos de formación profesional superior, o lo que es lo mismo, tienen por encima de 18 años y no se encuentran ‘en riesgo’ de abandonar la educación. No sabemos nada sobre la calidad de la inserción posterior (salvo informaciones puntuales más publicitarias que rigurosas).

    En definitiva, la formación dual no mejora la cualificación de las y los jóvenes que no la tienen y no mejora su inserción laboral.

    CCOO quiere una formación dual de calidad, empezando por un marco normativo coherente y que garantice que las y los jóvenes se cualifiquen y no sean explotados a cuenta de la competencia por cualquier empleo. Así, no podemos aceptar propuestas que insistan en la precarización, como la presentada por CEOE en el marco del III Congreso de la Alianza por la Formación Dual realizado en Valencia.

    “La calidad del empleo depende de la recuperación de los derechos laborales y el impulso a través de la inversión pública de un modelo productivo en el que ganen peso los sectores que propicien el bienestar general y la sostenibilidad ambiental: educación, sanidad, transporte, gestión de recursos comunes, agroecología, biodiversidad, modelo energético. La formación dual debería jugar un papel fundamental en esa ‘transición justa’, convocando a las y los jóvenes a participar en la misma”, afirma Lola Santillana Secretaria de Empleo y Cualificación Profesional.

    “La cualificación de la población debe garantizarse con una buena educación y formación inicial, pero también con condiciones de empleo y trabajo dignas. No habrá una formación dual de calidad sin mirar a ambos lados de la ecuación, a la formación y al empleo”, concluye Lola Santillana.

    Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.