Federación de Enseñanza de CCOO | 8 noviembre 2026.

¡Financiación para nuestras escuelas y universidades públicas, no para la guerra!

  • Sindicatos de Francia, Italia, Reino Unido, España, Portugal y Bélgica analizaron la situación actual del sector educativo en sus países.

06/11/2026.
¡Financiación para nuestras escuelas y universidades públicas, no para la guerra!

¡Financiación para nuestras escuelas y universidades públicas, no para la guerra!

Los sindicatos FNEC (Francia), FLC CGIL (Italia), UCU (Reino Unido), NEU (Reino Unido), FECCOO (España), STES Intersindical (España), FENPROF (Portugal) y CGSP (Bélgica) se reunieron el viernes 30 de octubre para analizar la situación de la educación en sus respectivos países.

En Francia, el presupuesto destinado a defensa asciende a 450.000 millones de euros. Mientras tanto, los tejados de los centros educativos se derrumban, las aulas están masificadas, faltan docentes y 130.000 estudiantes no consiguen una plaza universitaria.

En Italia, los salarios del personal de Educación e Investigación, entre los más bajos del sector público y de Europa, aumentan un 12 %, frente a una inflación del 25,67 % en el periodo 2022-2027. Mientras tanto, el número de trabajadores y trabajadoras en situación de precariedad en la enseñanza alcanza los 302.000 en el curso 2025/2026.

Por su parte, el Gobierno de Meloni continúa recortando el gasto público y, mientras la juventud sale a las calles para protestar, limita el derecho de huelga y de manifestación mediante la aprobación de hasta siete decretos de carácter autoritario en cuatro años.

En el Reino Unido, la educación ha sufrido enormemente las consecuencias de las políticas de austeridad, con una reducción de miles de millones de libras en la financiación de las escuelas en términos reales y una caída de más de una quinta parte del poder adquisitivo de los salarios del profesorado desde 2010.

En los últimos años, el sector universitario ha perdido más de 30.000 puestos de trabajo, mientras que el profesorado de Formación Profesional continúa soportando salarios bajos y una carga de trabajo excesiva.

Además, la financiación de la educación y de otros servicios públicos ya sobrecargados podría sufrir nuevos recortes de hasta 36.000 millones de libras anuales para cumplir el compromiso del Gobierno británico de destinar el 3,5 % del PIB al gasto en defensa en 2035.

En España, la educación pública sufre una infrafinanciación crónica. En 2026, la inversión se sitúa en el 4,48 % del PIB, por debajo del 6 % recomendado internacionalmente. El número de alumnos y alumnas que necesitan apoyo educativo adicional ha aumentado un 75 % en seis años, sin que se haya producido un incremento proporcional de los recursos.

Los sindicatos de enseñanza reclaman una mayor inversión, la reducción de las ratios en las aulas, más personal, salarios dignos y mejores condiciones laborales.

Mientras tanto, el gasto en defensa supera los 35.000 millones de euros, lo que representa aproximadamente el 2 % del PIB.

Ante esta situación, las organizaciones sindicales hacen un llamamiento al conjunto de los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza para sumarse a la huelga general del 11 de noviembre, en defensa de los servicios públicos, contra la precariedad laboral y en reivindicación del derecho a una vivienda asequible.

En Portugal, la infrafinanciación crónica de la educación deteriora su calidad y agrava la grave escasez de docentes. Mientras los servicios públicos siguen estando insuficientemente financiados y los salarios no consiguen seguir el ritmo del aumento del coste de la vida, el gasto en adquisiciones militares supera los 850 millones de euros.

Al mismo tiempo, los precios de la vivienda han aumentado casi cuatro veces más rápido que los salarios durante la última década. Mientras la juventud se manifiesta pacíficamente para reivindicar su derecho a una vivienda digna, el Gobierno responde con el uso de la fuerza policial.

En Bélgica, las políticas de austeridad presupuestaria aplicadas por todos los niveles de la Administración están recortando los servicios públicos y la protección social. Sin embargo, esto no impide que el Gobierno impulse una nueva inversión militar mediante la compra de aviones de combate.

Hace cuarenta años, el presupuesto militar del país representaba una quinta parte del destinado a educación; hoy se acerca ya a la mitad.

Estas políticas de austeridad y militarización impulsadas por nuestros gobiernos han provocado, al inicio de este curso escolar, movilizaciones masivas en varios países, en las que estudiantes, alumnado y docentes reclaman un cambio de rumbo.

También han dado lugar a huelgas y manifestaciones en las que nuestros sindicatos están participando activamente.

En este contexto, expresamos nuestro apoyo a las movilizaciones que están teniendo lugar en nuestros respectivos países para denunciar el desvío de recursos destinados a la educación y a los servicios públicos hacia el presupuesto de defensa.

Apoyamos especialmente las iniciativas previstas para el 20 de noviembre, jornada internacional de movilización, que se articula en torno a cinco objetivos:

     1. Antimilitarismo y fin del rearme.

     2. Rechazo a las políticas de austeridad y defensa de una educación accesible para todos y todas.

     3. Derechos sociales y transición ecológica.

     4. Trabajo digno y autonomía económica.

     5. Defensa de la democracia.